No os podéis imaginar cómo me revienta el tener que abrir el Internet Explorer para escribir un post y sólo porque el puto Chrome no me funciona como debería. Sí, lo sé, hay cosas peores en la vida, como el puto dolor de cabeza que ahora mismo sufro, pero creo que el dolor de cabeza hace que todo sea más puto: puto Explorer, puto Chrome, putos tiempo, puta mierda. Porque sí señores, hoy que ha amanecido soleado, alegre como unos duendecillos picarones, afable en su gracia, para luego hacer un puto viento que esto parecía un huracán, un vórtice de vientos ásperos y gélidos. Un puto viento que hasta que no he llegado a casa no me encontraba la chorra. Como dijo mi musa María la Piedra, tengo los pezones como dedos de gorila.
Ahora os cuento mi historia tragicómica con el puto Chrome. Resulta que el explorador, después de pasar por las hediondas y putrefactas manos de un ser querido, con una actitud que los programas progresistas como el gato al agua podrían denominar terrorismo informático, no funciona. Pero no es que no funcione y listo, no, no, no. Eso sería demasiado fácil. Ahora los vídeos de YouTube no los puedo parar, y lo más gracioso de todo es que mi ordenador, al ser táctil, sí que lo puedo parar tocando la pantalla, pero no con el ratón. Además de ello, pequeños detalles que a priori parecen nimios, como no poder escribir el título de un puto post, se van acumulando como una bacteria infecta que cambia genéticamente todas las líneas de código que el explorador puede llegar a tener para convertirse en una mezcla entre un explorador de mediados de los 90 y un grano infecto en el orto.
Así que muy contento. Ahora, antes de escribir un comentario, que veo que últimamente estáis que quemáis la sección de comentarios, sí! He probado a desinstalar el Chrome y volver a instalarlo! Sí! Le he quitado hasta los plug-ins del propio google y no! No encuentro ese problema en internet, porque como bien he dicho, han pasado por las manos de un leproso, fulgurante, radioactivo y sifilítico tifoideo. En serio, te juro que si el ex presidente Bush buscase armas de destrucción masiva, sería este señor.
Y ahora iba a volver a hablar sobre mi vida, la cual roza la perfección si no fuese porque estoy rodeado de inútiles, pero en vez de eso os dejo con un consejo que dijo Aquel.
Antes de autodiagnosticarte despresión, analiza si no es que estas rodeado de gilipollas.
Os dejo, no sin antes aportaros un vídeo que puede que os alegre el día. A mí me lo ha hecho. Me estoy riendo. Me estoy riendo y mucho. ¿No lo notáis? Ja. Que gracia. Es hilarante. Es tronchante. Un desparpajo de alegría. Me rio. Mucho.
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