Buenos días!!! O algo!
Hoy me he levantado con pereza. De hecho, ya hace varias horas que debería estar haciendo algo... pero que lo haga perry!Todavía no me he organizado el día, así que poco para contaros. Eso sí, el jueves os voy a comentar la celebración que tuvimos el sábado ya que hice varias cosas que igual os interesan. Igual no. Pero bueno.
"Yo soy muy maduro, y si no te lo crees, toca mi nabo que es muy duro"
Este haiku y muchos más en mi twitter, por si queréis seguirme. Lo tengo puesto en la esquina derecha del blog. Creo que no tiene perdida. Si os va mal por lo que sea comentad.
Este viernes se supone que tenía que haber escrito un relato. El relato está ready for post, pero entre una cosa y la otra pues al final no lo he hecho... Esto es un clásico. La verdad es que no me voy a quejar mucho ya que la semana pasada trabajé bastante y bastante a gusto. Tengo varias cosas que hacer y no me quejo. Pero eso de que no tengas responsabilidad directa hacia nadie te llena de pereza. Pongamos por ejemplo este blog. Para que este blog llegue a algo algún día, y para que GynSun sea un referente como estilo de vida fantástico y divino, tengo que currarme el blog, pero si no me lo curro no pasa nada, porque mi responsabilidad es limitada (vamos, que no me sigue ni dios y que total, escribir o no no se nota). Lo mismo sucede con cualqueira de los otros poryectos. Es verdad que ahora tengo cuchipandi con la que curro, pero mucho del trabajo lo tengo que hacer por mi cuenta sin dar explicaciones.
Es gracioso, ahora que me pongo a pensar en esto, que se supone que siempre que trabajamos es para "dar un valor a la sociedad". Sea en lo que sea en lo que trabajas, hay una responsabilidad directa o no hacia una tercera persona.
El cliente. Ese ser de sumo poder, que está en el centro y es el objetivo de cualquier empresa.... menos en las cafeterías, que ahí sí que te pueden mandar a la mierda. Bueno, y el las compañías móviles que firmas contratos de esclavistas. Y en los bancos que te engañan por no leerte un contrato escrito por abogados hijos del demonio. Bueno, y en raynair, que cada vez se acerca a esas historias que oigo de los aviones que van de Rusia a India, que vas junto con jaulas de gallos y gallinas. Vamos, el cliente, ese ser tan importante en todo libro de empresariales y tan irrelevante en la realidad. Pongamos por ejemplo la copistería que hay en mi pueblo. El dependiente es insufrible. Se cree Bill Gates y no llega ni a troyano. Te atiene mal, te trata como retrasado aunque su falta de conocimiento rocen a atentado terrorista informático, y encima es feo. Esto último parece una tontería, pero si me manda a la mierda un tío guapo, por lo menos me llevo una buena vista. Pero claro, tú como cliente podrías no ir a esa tienda, pero no! No puedes porque es la única puta tienda en mi pueblo. Así que el cliente se vuelve un insignificante que incluso sabiendo que está cometiendo un error al comprar ahí, es consciente de que es su única alternativa. Es la tienda de la heroína de post-its. Y yo soy un adicto a los colores imposibles. ¡Por qué el naranja molará tanto! ¡Por qué los lápices de colores me fliparán! ¡Por qué! ¡Por qué!
Así que el cliente es importante siempre y cuando estés haciendo un examen de empresariales. Perdón. Ahora se llama ADE.
Bueno, y para acabar debería de comentar qué mierdas voy a hacer esta semana. El viernes tengo una reunión, así que me tengo que currar un par de cosillas. Por otro lado, he empezado con un nuevo proyecto y me gustaría dedicarle una poquita de tiempo. Luego tengo el vídeo, que lo quiero hacer de una puta vez. Me doy cuenta que con el vídeo a veces me motivo mil y otras pienso "joder qué coñazo". A ver si en el momento en el que me motivo voy y lo hago. Sería un detalle. Ah! Y tengo que mandar unos cien correos a editoriales para pedir limosna... Una fiesta. Ya os comentaré
Mordisco en los pezones. Y recordad, si hay pelito no hay delito
Mordisco en los pezones. Y recordad, si hay pelito no hay delito
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