Feliz año nuevo a todos madafakas!!!!!!!!
Ya es día 7 (al menos en el momento en el que estoy escribiendo esto) y los estudiantes vuelven al colegio, muestra de ello la algarabía propia del recreo de media hora, los trabajadores vuelven a sus rutinas dejando de lado las copiosas cenas y la clásica compra de último momento pensando qué narices le compro este año a Ramiro, y tú y yo, señor o señora en paro, no tenemos más escusas para no enfrentarnos a la hoja en blanco que es nuestra vida laboral.
Pero para eso estamos aquí, para que entre todos, esta hoja en blanco sea el inicio de algo chachi pistachi. O por lo menos sea un poco menos duro... o bueno, que por lo menos sea.
Me encanta empezar cosas nuevas, por si no os habéis dado cuenta ya, con todas esas secciones que tengo pendientes entre post y post. Y por supuesto, me encanta empezar un nuevo año. Me recuerda a cuando compramos unos zapatos nuevos, y llegados ya a casa, abrimos la caja y el olor de plástico o cuero impregna nuestra nariz, o cuando acariciamos un nuevo libro y todavía la tinta rodea como un aura mística en los lomos del mismo. Y como estoy cansado de sentirme mal, como estoy cansado de llorar sin lágrimas, he decidido tener una actitud positiva para este año, pues es lo que les he pedido a los Reyes Magos, al Papá Noel, al Olentzero o a quien narices tenga ese corazón tan grande como para regalar algo a unos desconocidos: Positivismo y buenrollismo. Lo mismo que he pedido para todo el que me rodea, pero no penséis que lo he pedido por generosidad y altruismo, sino porque, entre otras cosas, he decidido rodearme sólo de gente positiva. Los negativos, los vampiros emocionales de los cuales he leído últimamente porque aparecen en cientos de artículos cutres de blog, se pueden ir a zurrir mierda con un látigo. Muestra de ello es que este año he decidido no contestar a los mensajes negativos, ni por parte de crítica ni por parte de pesimismo. El otro día escuché una frase con la cual no pude evitar acabar con un "amén tio": La diferencia entre que un día sea bueno, y otro día sea malo, no es más que tú, puesto que no tiene sentido pensar que de un día para otro, el mundo haya cambiado, sino que lo más probable es que tu actitud haya cambiado. Y toda la puta razón hermano.
Así que ya sabéis, no echéis (y por no echéis me refiero también a mi mismo) toda la culpa al mundo que te rodea. Tampoco te la eches a ti, porque así no avanzamos nada, pero sé consciente de que en tu vida a habido buenos momentos, y la razón de ello, has sido tu, y nadie más.
Y con este consejo me hago bomba de humo, porque tras un análisis extenso sobre mi actitud hacia la vida, me he dado cuenta que los días en los que realizo tareas productivas son mucho más agradables. Así que me voy a poner ahora mismo a ir tachando tareas de mi lista.
Un besos sexy y recordad, cuando alguien os quiera amargar la vida, pensad en todo ese tiempo que esa persona está perdiendo en ello, en vez de disfrutar de él, y sentid lástima por él, que eso jode mucho ^_^
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