Rozando los treinta y sin trabajo

jueves, 25 de septiembre de 2014

Nace otoño, renace mi co

Hoy a la mañana me he despertado como he podido. Legañas en los ojos, pelo ridículamente enmarañado, ropa por el suelo como un mar de colores y bueno, esa cara rancia que tiene cualquiera a primera hora cuando se mira al espejo y se da cuenta que tiene los ojos tan cerrados que justo ve que no ha encendido la luz.
Hasta ahí puede parecer un día normal y corriente. Desde luego lo es si estás acostumbrado a madrugar. Pero hoy a cambiado una cosa. Hoy al salir al balcón me he dado cuenta que necesitaría un jersey para sobrellevar el tiempo. Todavía Gaya no ha dado señales de su hibernación anual, pero el viento frío y cortante ya nos anuncia el nuevo comienzo.
Para los que no sepáis soy de otoño. No sólo porque nací en otoño, sino porque siempre me ha dado la sensación de que empiezan las nuevas cosas. Septiembre, ese mes mágico donde nos desprendemos de los contactos lascivos veraniegos y pasamos a una cenita en casa con los colegas. Donde antes teníamos una cerveza, ahora tenemos un café caliente. Donde antes hablábamos con desconocidos, ahora recuperamos amigos olvidados. Y donde ves con claridad que donde antes había una puerta cerrada, ahora hay un nuevo proyecto. Y en ese punto estoy ahora mismo.
Hace poco me sucedió algo personal lo cual no sé si lo he digerido, superado o simplemente lo expolio de mi mente, pero decidí que es hora de cambiar. Empieza septiembre, y hay que homenajear empezando más proyectos de los que luego puedas digerir, porque, seamos sinceros, si pones todos los huevos en la misma cesta, para cuando uno llega a casa, no le queda ni tortilla. Decidí que la vida puede ser larga o corta, pero desde luego, no anodina. Qué más dará si vives mucho tiempo o si vives poco. Lo importante es que vivas, que no te conformes con sobrevivir. Que es mejor tener que decir "no tengo tiempo" a "no sé qué hacer". Que todo lo que hacemos lo podemos hacer con ganas, con ilusión o con dejadez y tedio. Así que mirando entre las ventanas de una biblioteca cercana a babel (porque estoy entre un musulman, dos negros y delante de un asiático) veo como el árbol, verde aún, que dará paso a reciclarse, dará paso a exponerse, desnudo, atrevido y fuerte ante lo que implica una nueva estación para que así, dentro de meses, recoja los frutos de un trabajo bien hecho.
Vale, que es un puto árbol y que lo que hace es estar. Lo sé. Tú, como yo, vago de mierda, para hacer algo tenemos que HACERLO. Pero si has estado tiempo en paro, espero que al menos lo hayas aprovechado para conocerte mejor, y que te hayas dado cuenta ya a estas alturas, sabrás que más, simplemente es más, y que una rueda que gira, puede tener inercia, pero si no gira, hay que superara la fricción y por lo tanto, hay que hacer más fuerza para ponerla en movimiento. Y yo, como vago, botarate y parásito he vuelto al cole. Sí, visto que la rueda de mi vida acababa de dejar de moverse por pura inercia, visto que se acercaba un lodazal, visto que los vientos no siempre giran veleta, me he juntado con chavales de 20 años, petate en el dorso y bolígrafos de publicidad de las tantas ferias de empleo que he ido, y así de sencillo he conseguido que la rueda vuelva a girar. He conseguido que después de 6 horas de clase a medio gas (porque no nos engañemos, entre la uni y un módulo el semblante apenas pasa de una sombra de luz crepuscular), me pongo delante del ordenador, mando varios mails con currículums específicos para la empresa, quedo con los colegas y me da tiempo a quedar con una amiga para mejorar su reputación online (la pringada se fía de alguien que si buscas "trabajo de puta" en internet sale su blog.... pobriña). Como dijo Newton, si algo se mueve y nada lo para, seguirá moviéndose (es mi forma de explicar, a lo casual, como soy yo).
Bueno putaaaaaaaaasssssssss!!!!!!!!!!! La próxima a ver si os mando un sexterapia que tengo pendiente y alguna otra cosilla más que ahí está. 
Como siempre os digo, dalde a "+1", compartirlo con vuestras redes sociales y os comeré el rabo. Vale, no os lo comeré... o sí... ya veremos.
Besos sexys y recordad, en esta vida hay que ser activo, que si no van, y te joden.

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