Antes de nada comentar que me parece curioso que haya un botón directo para escribir algo en en blogger. Digo que es curioso porque la mayoría de mis post tardo dos días en escribir, aunque sólo sean una pocas horas. Pero bueno, escribas lo que escribas tienes que repasarlos ¿no?
Ahora al tema que quería comentaros. Últimamente, por razones que no me quiero cuestionar, estoy viendo películas de temática gay. Y sinceramente, la cantidad de mierda que me encuentro es simplemente descomunal. Estoy escribiendo esto porque después de ver al rededor de 6 películas, sólo una me ha hecho plantear cosas. Antes de nada comentar que no porque sea una película gay tiene que ser un drama al que me sienta atado ni mucho menos, pero pongámonos en la tesitura de una persona gay. Una de cada diez personas es gay. Ahora como persona hetero planteate que todo el mundo en tu entorno es gay. Plantéate que vas a una cafetería y te pides un café. Piensa que el camarero es gay. Piensa que la pareja de al lado tuyo es gay. Piensa que los amigo que te viene de visita son gays. Y ahora piensa que no tienes pareja. Puedes pensar que estás bien así, así que ahora intenta describir a tus amigos gays que incluso te cuesta encontrar a alguien a quien follarte una noche. ¿Sabes lo que te van a decir? Que tienes bares hetero, fiestas hetero, manifestaciones hetero... Y eso es lo que tienes. Así que para aumentar esa probabilidad nos vamos a bares gays, a fiestas gays o a manifestaciones políticas gay. ¿Y qué encuentras? Pues muchos maricones, eso está claro, pero ya está. Cuando voy a un bar con música de tal estilo, ya la gente va a tener algo en común. En los bares de ambiente, lo único que tenemos en común es con quién nos acostamos... bueno, le género de la persona con la que nos acostamos. Y ya está. Muy bien, ahora sólo nos queda tener algo en común, tener un mínimo de atracción, objetivos no muy descaminados unos de otros... vamos, casi nada.
¿Y todo esto a que viene? Muy sencillo. Como bien he dicho estoy viendo pelis gays últimamente. Y rara vez es esa la sensación de "joder, qué bien lo reflejan". Y cuando digo rara, digo exénue, mínimo, el límite de zero. Os recomiendo C.R.A.Z.Y., película canadiense y francófona que no me da vergüenza sugeriros. El resto sí por su pobre calidad. Pero analizando las pelis que tratan sobre estos temas (temática gay, como si la temática fuese un epicentro uniforme de realidades), me doy cuenta que ninguno habla realmente sobre lo que es vivir en un mundo hetero. Ni nos plantean los conceptos como soledad o aislamiento. Salvo que la historia sea sobre una pareja gay en un campo de concentración. Ahí si que hay soledad y aislamiento, pero también hay mucho ardor por parte del espectador y un dramatismo exacerbado.
Así que pocos son los que realmente tratan este tema. Llamémosle soledad. El tema de "tengo que buscar las cosas porque las cosas no vienen a mí". Tú puedes conocer a alguien en una cafetería. Lo mío es poco probable. Puedes tontear con un compañero de clase. Yo no. Puedes hablar con el amigo de un amigo. Yo también, pero sé de antemano que no le voy a poder meter el pene. Todos somos únicos, pero a veces pienso "si pudiera elegir, seria hetero". No me malinterpretéis. Me encanta ser como soy. Me encanta comer penes, y me encanta la libertad moral que ésto te proporciona; "como no hay reglas, no tengo que cumplirlas", pero cuando vas a un bar, miras a tu entorno, ves las caras de la gente, sí que es cierto que de vez en cuando ves esa soledad, y desde luego, no hay nada más triste que un gay sentado en un pretil mirando al horizonte, porque nunca va a venir nadie a dar el coñazo.
Por suerte siempre tendremos el Grinder, los chats, y las redes sociales.
Besos sexys y recordad, no veáis películas gays al menos que quieras llorar sangre.
Por suerte siempre tendremos el Grinder, los chats, y las redes sociales.
Besos sexys y recordad, no veáis películas gays al menos que quieras llorar sangre.
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